No existe realmente una mala época para viajar a Punta Cana. Las temperaturas son cálidas durante los doce meses del año y el sol está presente la mayor parte del tiempo.
Sin embargo, entre mayo y octubre, la costa atlántica puede verse afectada por la llegada de grandes cantidades de sargazo. Estas algas llegan con las corrientes marinas y su presencia es variable de un año a otro.
Algunos días las playas permanecen limpias gracias al trabajo diario de los hoteles y las autoridades, mientras que en otros periodos la acumulación puede ser más importante y afectar el color del agua o generar olores desagradables.
Los meses comprendidos entre mayo y octubre corresponden generalmente al periodo en el que las playas de Punta Cana pueden experimentar mayores arribos de sargazo.
Este fenómeno natural no significa que las vacaciones estén arruinadas, pero puede afectar la experiencia de quienes sueñan con largas jornadas de playa frente a aguas cristalinas.
La intensidad del fenómeno cambia constantemente y es imposible predecir con exactitud cómo será una temporada determinada. Algunos años son muy tranquilos y otros presentan una mayor cantidad de algas.
Por este motivo, muchos viajeros buscan alternativas en otras regiones del país.

