Estos términos suelen confundirse, pero no describen exactamente el mismo problema.
Las quemaduras solares
Las quemaduras solares son lesiones de la piel causadas por una exposición excesiva a los rayos ultravioleta. La piel puede enrojecerse, calentarse y doler. En los casos más graves, pueden aparecer ampollas.
Para prevenirlas, limita la exposición directa al sol, utiliza un protector solar adecuado y lleva ropa que cubra la piel.
Si sufres una quemadura solar, busca un lugar alejado del sol, refresca suavemente la piel y mantente hidratado. Si la quemadura es extensa, aparecen ampollas importantes o tienes otros síntomas relevantes, consulta a un profesional sanitario.
El agotamiento por calor
El agotamiento por calor se produce cuando el cuerpo tiene dificultades para enfriarse, a menudo debido a la exposición prolongada a altas temperaturas y a la pérdida de líquidos y sales a través del sudor.
Entre sus síntomas pueden aparecer sudoración abundante, debilidad, dolor de cabeza, náuseas, mareos y calambres musculares.
Si ocurre, detén inmediatamente la actividad, trasládate a un lugar fresco, afloja la ropa que resulte incómoda y comienza a enfriar el cuerpo. Si la persona está completamente consciente y puede tragar sin dificultad, ofrécele agua o una bebida con electrolitos.
Si los síntomas son intensos, persisten o empeoran, busca atención médica.
El golpe de calor
El golpe de calor es una emergencia médica. Se produce cuando el organismo pierde la capacidad de regular adecuadamente su temperatura y puede provocar complicaciones graves.
Entre las señales de alarma se encuentran la confusión, la desorientación, un comportamiento extraño, las convulsiones o la pérdida del conocimiento. La piel puede estar muy caliente, pero seguir sudando no descarta un golpe de calor.
Si sospechas que alguien está sufriendo un golpe de calor, llama inmediatamente a los servicios de emergencia al 911 en República Dominicana. Traslada a la persona a un lugar fresco y comienza a enfriarla rápidamente con agua fresca, paños húmedos o compresas frías mientras esperas ayuda.
No le des líquidos a una persona que esté confundida, inconsciente o que no pueda tragar con normalidad.
No esperes a que aparezcan todos los síntomas para pedir ayuda.